Cuando se adquiere un equipo de CCTV uno de las características más habituales que queremos que tenga es el acceso remoto via IP; poder ver nuestras cámaras desde cualquier ordenador a traves de internet, acceder desde nuestro smartphone, configurar alertas en el grabador para que nos avise cuando sucedan ciertos eventos, etc.
Para el acceso remoto via internet a nuestro equipo es necesaria una configuración previa de nuestra conexión a internet, indistintamente del tipo de conexión que tengamos (ADSL, cable, 3G, etc), tendremos que abrir una serie de puertos en nuestro router; de hecho no solo los estamos “abriendo”, lo que hacemos es redireccionarlos (o mapearlos). Cuando un router recibe una petición externa de conexión lo habitual es que la descarte, al mapear un puerto le estamos diciendo a nuestro router que cuando reciba una nueva conexión externa a ese puerto concreto, en lugar de descartarla la redireccione a una IP de nuestra red interna (un grabador DVR, una cámara IP, servidor, etc).

